La LO 1/2025 ha convertido los MASC en la antesala obligatoria del pleito civil: sin acreditar un intento serio de solución extrajudicial, tu demanda puede ni siquiera pasar la puerta. Pero ese “intento” ya no es un correo suelto: hoy se diseña, firma y acredita digitalmente. Aquí te proporcionamos algunas claves tecnológicas y jurídicas para que tu MASC valga procesalmente y, de paso, mueva la aguja en costas.
1) PIMASC: el “sello” digital de que lo intentaste (y cómo usarlo bien)
El Ministerio ha desplegado PIMASC, un punto de interoperabilidad que permite registrar los MACS, visualizar su conclusión y generar un justificante de intento. El famoso requisito de procedibilidad. Pueden acceder profesionales habilitados y se emite un documento acreditativo normalizado. Úsalo: te ahorra problemas en admisión. Si quieres conocer más consulta nuestro artículo en el Blog Nexum: «PIMASC: la nueva puerta digital a los MASC«.
Consejo: no todo vale. Documenta objeto, pretensiones, bases de cálculo y respuestas. Y ojo a la práctica que asoma en juzgados: los LAJ «han propuesto» pedir al menos dos intentos de contacto por vías distintas (burofax/email/SMS) para apreciar buena fe. No es ley, pero apunta a criterios de admisión más exigentes.
Si algo diferencia a un MASC “de palabra” de un MASC digital robusto es cómo firmas, cómo sellas el tiempo y cómo entregas. El marco europeo aplicable es el Reglamento eIDAS (actualizado por eIDAS 2, 2024/1183) y en España la Ley 6/2020, de 11 de noviembre, reguladora de determinados aspectos de los servicios electrónicos de confianza. Nos interesan cuatro servicios de confianza: firma electrónica, sello de tiempo, sello electrónico y entrega electrónica certificada.
2) Prueba y trazabilidad: del “dijo/contestó” al expediente digital auditado
La LO 1/2025 empuja a que la preparación del pleito empiece antes del pleito. En MASC digitales, la trazabilidad manda:
- Metadatos y logs: quién firma, cuándo, qué versión, desde qué canal; guárdalos.
- Cadena de custodia: repositorio seguro, exportables con hash y control de accesos.
- Evidencia completa: mensajes, adjuntos, enlaces, versiones, sellos de tiempo y justificante PIMASC.
En litigios, esto marca la diferencia entre “pantallazos” y prueba electrónica seria. En definitiva, innovacion y tecnología de la mano tanto del requisito de procedibilidad como de las costas.

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